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Cítricos 2022/23: ¿Una campaña rentable?

Ana Cabrera Sánchez Analista de Mercados en Plataforma Tierra, aborda el desarrollo y la situación de los cítricos en la campaña 2022-2023.

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La reducción de la oferta y la contracción del mercado europeo pueden limitar rentabilidad esperada por el aumento de las cotizaciones

Indice

  • Introducción
  • Naranja
  • Mandarina
  • Limón
  • Conclusiones

Introducción

La campaña 2022/23 de cítricos comenzó con buenas expectativas debido a una esperada disminución de la oferta que hacía pensar en un buen ritmo de comercialización y comportamiento de los precios que pudieran compensar el incremento de los costes.

En parte, estas previsiones se están cumpliendo. Los precios son superiores a los del periodo anterior y la menor oferta está facilitando un buen ritmo de la recolección en campo para abastecer al mercado. Pero, ¿es este buen comportamiento de precios suficiente para asegurar una rentabilidad positiva por hectárea?

“La menor oferta y el contexto inflacionario no está favoreciendo el consumo de cítricos»

Con los datos disponibles, el balance es positivo para mandarina y algo más ajustado para naranja y limón. Sin embargo, parece que la reducción de la oferta y el contexto inflacionario en el que se está desarrollando la campaña no está favoreciendo el consumo de cítricos en la UE, especialmente de naranja. Esto hace que el consumidor opte por otras opciones más económicas o reduzca su consumo de naranjas.

 

 

Las cifras de exportación corroboran este menor consumo, mostrando volúmenes inferiores a los de la campaña anterior y un valor de comercialización también ligeramente inferior. No obstante, este valor ha mejorado en los dos últimos meses (diciembre y enero).

Por tanto, el volumen final cosechado va a ser clave para el resultado final de la campaña. De momento, las cifras publicadas por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y Ailimpo (Asociación Interprofesional del Limón y Pomelo) muestran una reducción de la producción del 13,4 % respecto a 2021/22, lo que representa un volumen de cosecha de los más bajos en los últimos 10 años. Pero diferentes fuentes del sector apuntan a que estos volúmenes podrían ser incluso inferiores, llegando a comprometer la rentabilidad (veáse el webinar “Los cítricos ante una elevada inflación” organizado por Plataforma Tierra).

A continuación, se analiza de forma individualizada el comportamiento de los principales cítricos cultivados en nuestro país: naranja, mandarina y limón.

Naranja

La oferta mundial de naranja en 2022/23 está siendo inferior a la de la campaña anterior. Las estimaciones publicadas por el USDA apuntan a una reducción del 4,9 % con un total de 47.528 miles de toneladas, debido principalmente a los descensos en los rendimiento de EEUU y la Unión Europea.

La producción estadounidense ha vuelto a disminuir a consecuencia de las mermas en la zona productiva de Florida por los problemas de greening y el paso del huracán Ian. En la UE, la producción final para 2022/23 se ha estimado en 5.854 mil toneladas que representan un -12,9 % respecto a la campaña anterior. En este caso, la menor cosecha se ha debido a las condiciones climatológicas y a la sequía, que han afectado negativamente a los rendimientos de los principales productores europeos (Italia, Portugal y España) a excepción de Grecia, que ha mejorado sus cifras (+4,0 %).

“Las condiciones climatológicas y la sequía han afectado negativamente a los rendimientos de la mayoría de los productores europeos a excepción de Grecia”

La producción de naranja en España se espera que alcance los 3.013,8 miles de toneladas, lo que representa un 15,5 % menos que en 2021/22. La naranja ha sido el cítrico que más ha reducido su cosecha a consecuencia de los problemas de floración y cuajado de frutos por las elevadas precipitaciones primaverales, así como por la sequía y las elevadas temperaturas que acontecieron después, dando lugar a la campaña más corta de los últimos 7 años. No obstante, se espera que la oferta española de naranjas aumente en los próximos años debido a las nuevas plantaciones de este cítrico en Andalucía.

Esta comunidad autónoma ha sido la más afectada por las altas temperaturas y la delicada situación vivida en los regadíos, a lo que hay que sumar que en 2021/22 fue un año de carga, lo que también ha influido negativamente en la producción actual. Todo ello ha causado un retroceso en toneladas del -24,0 %. No obstante, los descensos de la Región de Murcia (-14,6 %) y Comunidad Valenciana (-7,2 %) también han sido relevantes.

 

El descenso en la oferta y una transición más ordenada en los mercados europeos de la producción de contraestación, principalmente sudafricana, y de la española, han contribuido a un comportamiento favorable de los precios en origen.

Los principales motivos que han ralentizado el solapamiento de fruta de diversos orígenes al inicio de la campaña son los siguientes:

  • Entrada en vigor del tratamiento en frío para la importación de naranja de las zonas afectadas por la falsa polilla (Thaumatotibia leucotreta).
  • Menor entrada de naranja sudafricana al mercado europeo de julio a septiembre
  • Retraso en la cosecha española por las elevadas temperaturas que ha permitido limpiar los stocks de naranja del hemisferio sur en el mercado europeo.

“La menor oferta española y una transición más ordenada en el mercado europeo de naranja (producción de contraestación y española) han favorecido las cotizaciones”

Todo ello ha favorecido que las cotizaciones medias hasta febrero hayan sido un 60,2 % superiores a 2021/22 y en el caso de Salustiana un 26,1 % superior, alcanzando a partir de noviembre cotizaciones semejantes a los máximos registrados en los últimos cinco años y superándolos a partir del mes de diciembre.

No obstante, el incremento de las importaciones europeas procedentes de Sudáfrica en el mes de octubre hace pensar que a principios de la próxima campaña podría volver a producirse una situación de sobreoferta en el mercado y bajos precios, si la cosecha española vuelve a las fechas y volúmenes habituales.

 

 

De momento, estos elevados precios medios y la menor cantidad de producto disponible están afectando al consumo tanto en España como en Europa. Por estas circunstancias, se estima que los hogares europeos adquieran un -5,2 % menos de naranja, siendo el cítrico que más se espera que reduzca su consumo en el seno de la Unión.

Uno de los síntomas es la reducción de las importaciones del mercado europeo, principal destino de la naranja española, hasta el mes de diciembre (-10,2 % en volumen). La entrada de producto de los principales suministradores ha descendido de forma generalizada, aunque no todos se han comportado de igual forma:

  • Sudáfrica: a pesar del menor volumen introducido en la Unión y Reino Unido desde julio hasta septiembre, este se ha recuperado en el mes de octubre dando lugar a unas cantidades muy similar respecto a la campaña pasada. Se espera que la producción en 2022/23 aumente un 3 % (1.700 miles t) debido tanto a unas condiciones agroclimáticas favorables, como a un incremento de la superficie. No obstante, el comercio podría verse afectado si se mantienen los problemas internos en los puertos y con el suministro eléctrico.
  • Egipto: ha sido el país que más ha crecido en sus exportaciones a Europa en los meses analizados. La expansión del cultivo de cítricos y una buena cosecha (3.600 miles t) a consecuencia del clima ha favorecido este aumento. Está previsto que el ritmo creciente continúe en los próximos meses ya que la devaluación de la libra egipcia a principios de 2023 está favoreciendo su competitividad en los mercados internacionales.
  • Marruecos: la producción en este proveedor se ha visto mermada por una las elevadas temperaturas y la sequía, por lo que está previsto un retraso y reducción de su producción hasta las 750 mil toneladas. No obstante, no se espera una gran caída en los volúmenes exportados a Europa por la expansión de este cultivo.
  • España: es el origen que más ha disminuido su presencia en el mercado de la Unión más Reino Unido por la menor oferta disponible antes comentada.

Durante los primeros cinco meses de la campaña (septiembre-enero), se ha producido una disminución en el volumen y valor de las exportaciones españolas debido a la menor oferta y consumo. A pesar de que los precios medios de exportación han mejorado un 12,4 % respecto a la campaña anterior, no se ha superado el valor de las ventas obtenido en 2021/22. A partir de diciembre, los volúmenes comercializados se han recuperado parcialmente después de la caída experimentada a principios de la campaña.

La reducción en los volúmenes exportados ha sido generalizada en los principales destinos de la naranja española, especialmente en Italia, donde se ha producido una buena cosecha. Sin embargo, se han mejorado las cifras de las ventas a Países Bajos y Reino Unido en términos de valor, ya que el precio medio ha podido compensar la disminución en el volumen.

A pesar de que los precios en origen de naranja se han mantenido favorables, la disminución del valor de exportación en un producto altamente exportado, puede ser un indicador de que la campaña actual no alcanzará los resultados esperados, especialmente con unos costes de producción superiores a los de campañas precedentes. Sin embargo, si los datos de comercio mantienen la tendencia de los dos últimos meses, la campaña podría cerrarse en positivo.

Mandarina

La oferta global de mandarina en 2022/23 está siendo inferior a la de la campaña anterior en un -3,2 % según las estimaciones del USDA, lo que supone una producción mundial de 36.594 miles de toneladas. Este descenso se debe a una menor producción en los principales productores:

  • China: se prevé una reducción del -2,0 % hasta las 26.500 mil toneladas por un descenso en los rendimientos.
  • Turquía: la producción de mandarina turca se estima que sea un -18,0 % inferior a la campaña anterior (1.500 miles de toneladas), debido a las heladas que sufrieron los cultivos en la época de floración.
  • Marruecos: la cosecha de este país se ha visto afectada por la sequía y las elevadas temperaturas que han hecho disminuir su producción hasta las 900 mil toneladas (-34,0 %).

También se espera una reducción de la producción para 2022/23 en el conjunto de la UE (-4,7 %), respecto a la campaña anterior con un total de 3.013,0 mil toneladas. Este descenso se debe fundamentalmente a la menor cosecha española ( -7,9 % y una producción de 1.954,0 miles de toneladas). Sin embargo, la producción italiana se ha mantenido constante y la griega ha mejorado considerablemente por unas condiciones de cultivo más adecuadas.

En España, los motivos de la caída de la producción han sido principalmente climatológicos: precipitaciones primaverales que afectaron negativamente a la floración y cuajado de frutos, elevadas temperaturas durante el verano y un periodo de sequía, que a finales del verano ha sido especialmente desfavorable para la producción.

Esta reducción de la oferta ha contribuido al incremento de los precios medios de campaña hasta febrero de 2023. Concretamente, la cotización media del conjunto de variedades de mandarina ha aumentado un +24,1 % respecto a la campaña anterior.

“La menor oferta europea de mandarinas se debe a la reducción de la producción en España por un clima desfavorable”

Como viene siendo habitual, el comportamiento en el mercado de las variedades con royalty o de club ha sido aún más favorable, especialmente de Nadorcott que ha tenido un mayor crecimiento porcentual. Respecto a la mandarina Orri, el crecimiento ha sido menor, pero ha presentado la cotización más elevada en términos absolutos de los tipos de mandarina analizados.

En cualquier caso, todas las variedades han presentado cotizaciones por encima de la media de las cinco últimas campañas. Si se analiza la evolución de los precios medios semanales se observa:

  • Tendencia ascendente de los precios a partir de octubre cuando la fruta nacional ha tenido mayor presencia en los mercados.
  • Incremento acusado de las cotizaciones en enero por un aumento de la demanda a raíz de la bajada de las temperaturas, la menor oferta y la entrada en el mercado de la variedades con royalty.

 

 

El contexto económico y geopolítico junto con la evolución de la producción y los precios apuntan a una cierta contracción de la demanda en 2022/23, tal y como ha estimado el USDA (-0,9 % para la UE). Sin embargo, es probable que esta reducción sea mayor a lo estimado por este organismo por la reducción de la oferta española, principal suministrador del mercado europeo durante los meses de la campaña.

Hasta diciembre de 2022, las importaciones de los países de la UE y Reino Unido han sufrido una disminución del 19,8 %, debido a la menor entrada de la mayoría de sus principales proveedores, a excepción de Grecia (+12,9%) e Italia (+17,6%), que han logrado mantener sus exportaciones a este mercado gracias a niveles de producción positivos y una menor disponibilidad de producto por parte de otros proveedores.

De los proveedores extracomunitarios, Sudáfrica es el único que presenta buenas perspectivas productivas para 2022/23, ya que la producción de otros orígenes se ha visto afectada por cuestiones climatológicas.

“Sudáfrica es el único país extracomunitario que presenta buenas perspectivas productivas de mandarina para 2022/23”

A pesar de la disminución en las cantidades suministradas por Sudáfrica a los países de la UE y Reino Unido (de septiembre a diciembre), las cantidades en valor absoluto han sido mayores que el promedio de los cinco años anteriores en un 46,3 %.

Se espera una evolución creciente de las exportaciones de mandarina sudafricana en los próximos años debido al incremento de la superficie plantada con árboles jóvenes, así como por unas condiciones favorables de cultivo en 2022/23. Sin embargo, los problemas internos en los puertos y el suministro eléctrico, así como el incremento de los costes, podrían afectar negativamente al comercio con Europa.

La reducción del mercado europeo de mandarina durante esta campaña ha estado vinculado con la menor producción y comercialización española. Desde septiembre hasta enero, las exportaciones nacionales han experimentado una disminución del -14,5 %, alcanzando un total de 792,6 miles de toneladas y un valor de las ventas de 1.018,8 millones de euros (+2,4 %).

Los primeros meses de la campaña presentaron los descensos más significativos debido al retraso de la producción, pero se han recuperaron parcialmente en diciembre y enero cuando ha habido un mayor volumen de fruta disponible.

 

 

En cuanto a los principales mercados de exportación, solamente Reino Unido ha mostrado un aumento de la cantidad de toneladas enviadas en comparación con la campaña anterior.

No obstante, la mayor parte de ellos han presentado una evolución positiva en valor a excepción de Italia por el acusado descenso de las cantidades enviadas a este país. Ya que el nivel oferta de la mandarina italiana ha sido bueno y ha requerido una menor cantidad de producto importado.

 

 

Con los datos actuales, se puede afirmar que la campaña de mandarina está siendo positiva, ya que los precios en origen son significativamente más altos que en campañas anteriores, y el valor de las exportaciones se mantiene en positivo. No obstante, las cifras finales serán más o menos favorables para el sector en función de los volúmenes finales recolectados y del comportamiento del comercio exterior en los próximos meses.

Limón

El USDA estima que la producción mundial de limón para 2022/23 alcanzará las 9.270 miles de toneladas, lo que representa una disminución del -6,7 % en comparación con el periodo anterior. Esta reducción se debe principalmente a los menores rendimientos registrados en Argentina, México y Turquía, por unas condiciones climáticas desfavorables.

En la UE se espera que la producción total sea de alrededor de 1.567 miles de toneladas, lo que supone una leve disminución (-0,3 %) respecto a la campaña anterior debido a la caída en la producción en España, el principal productor europeo. Por otro lado, Italia y Grecia han experimentado un aumento en su cosecha, con un incremento del 7,2 % y 2,0 %, respectivamente.

La producción de limón en España, al igual que la de naranja y mandarina, ha disminuido debido a las condiciones climáticas adversas, como las lluvias en primavera, las altas temperaturas y la sequía. En concreto, la producción española ha alcanzado las 1.011 miles de toneladas, lo que representa una disminución del 16,5 % en comparación con la campaña anterior.

 

 

La menor oferta de limón ha supuesto un incremento del precio medio en origen del +29,8 % desde septiembre a marzo. Durante estos meses los precios se han mantenido por encima de la media de los últimos 5 años (+22,3 %). Sin embargo, la demanda no ha sido tan activa como se esperaba a lo largo de la campaña debido a la situación económica en Europa.

A pesar de que las previsiones de consumo del USDA para el limón apuntan a una reducción del -0,6 % respecto a la campaña 2021/22, se espera que la menor oferta en el mercado y una demanda contenida por el contexto inflacionario provoque una disminución mayor a la estimada.

 

 

 

Uno de los indicadores de que la contracción del consumo de limón puede ser mayor a lo esperado es la reducción del mercado europeo (incl. Reino Unido) en volumen, que se ha materializado hasta diciembre en un descenso del -23,11 %.

De los principales proveedores de este mercado, solo Italia ha aumentado sus exportaciones debido a la recuperación de su producción, tal como se ha mencionado anteriormente.

Hay que destacar la menor entrada de limón turco, argentino y sudafricano en el mercado europeo:

  • Turquía: se estima una reducción de la producción de limón turco del -20,0 % debido a las heladas que afectaron negativamente a su producción.
  • Argentina: la sequía ha mermado la producción un 7,0 % lo que ha influido en su comercio exterior, junto con un menor consumo y un incremento de los costes. Es importante señalar, que el fuerte descenso en comparación con 2021/22 se debe a que la campaña pasada de limón argentino se extendió más de lo habitual, presentando mayores volúmenes en septiembre y octubre.
  • Sudáfrica: el descenso de la entrada de limón sudafricano respecto a la campaña anterior se debe a una normalización de las cantidades exportadas a los países de la UE y Reino Unido. Si se compara con el promedio de las importaciones del mercado europeo de los últimos 5 años, se encuentra un +21,2 % por encima. Al igual que en mandarina, se espera un crecimiento productivo y exportador en los próximos años dada la expansión de estos cultivos. En 2022/23 se estima que este país incremente su producción hasta las 660 mil toneladas debido a un buen clima y a que parte de las nuevas plantaciones están acercándose a la plena producción.

 

 

Respecto a las exportaciones españolas, entre septiembre y enero se han exportado un total de 257,1 miles de toneladas, lo que representa una disminución del 11,3% en comparación con la campaña anterior de 2021/22. El valor de las ventas también ha sido inferior, alcanzando un total de 335,0 millones de euros, lo que supone un descenso del -2,1 %.

La evolución mensual muestra un retraso en la producción de la campaña, con septiembre como el mes que ha presentado una mayor disminución en comparación con el año anterior. Aunque las exportaciones en diciembre y enero han tenido un mejor comportamiento, con un resultado económico positivo, no han sido suficientes para superar los ingresos totales hasta enero.

 

 

La disminución en las cantidades exportadas se ha dejado notar en los principales destinos europeos con descensos generalizados. Solo Países Bajos a importado un mayor volumen de limón español.

En valor hay que señalar el buen comportamiento que ha experimentado el comercio con Polonia, que junto con Países Bajos y Reino Unido son los únicos que han supuesto un resultado económico superior al experimentado en 2021/22.

 

 

En resumen, podemos finalizar el análisis de limón con un resultado de rentabilidad ajustado hasta el mes de enero. A pesar de la mejora de las cotizaciones en origen, la demanda ha sido débil, lo que se refleja en la evolución de las exportaciones y del mercado interior. Según la Asociación Interprofesional del Limón y Pomelo (Ailimpo), este último ha disminuido un -6,0 %.

Conclusiones

La campaña citrícola 2022/23 se está desarrollando con una buena evolución de los precios en origen debido a la reducción de la oferta española por motivos climatológicos que afectaron a la floración y al desarrollo de los frutos. Esta disminución de la cosecha se ha materializado en un total de 6.057,8 miles de toneladas de naranja, mandarina y limón (-12,2 %). En particular, la cosecha de naranjas ha sido la más baja en los últimos 7 años, con un total de 3.013,8 miles de toneladas.

Las expectativas de precios que se tenían al inicio de la campaña se han cumplido en 2022/23, alcanzando valores superiores a la campaña anterior (+60,2 % en naranjas, +24,1 % en mandarinas y +29,8 % en limones), aunque es importante señalar que los precios de la naranja en 2021/22 fueron los más bajos de las cinco últimas.

A pesar de los buenos precios, la demanda ha sido menos activa, como se demuestra por las contracciones en volumen y valor de las exportaciones, así como por la menor adquisición de estas frutas por los países de la Unión Europea y el Reino Unido, que son el principal destino de los cítricos españoles.

Este descenso en la demanda se ha debido en parte al contexto inflacionario actual, que ha afectado al poder adquisitivo de los europeos y a la menor oferta, junto con un otoño con elevadas temperaturas que no ha favorecido el consumo. Pero también a cuestiones de carácter más estructural como la tendencia descendente del consumo más allá de la situación económica actual y sustitución por otro tipo de alternativas (frutas exóticas/subtropicales o productos lácteos).

Lo que pone de manifiesto la conveniencia de promoción en los mercados aprovechando la asociación del consumidor entre salud y frutas y hortalizas, especialmente cítricos en los meses invernales, el hecho de que los cítricos españoles se cultivan de forma sostenible que cumple los estándares europeos y el placer que supone una experiencia positiva de consumo.

Volviendo a un contexto de coyuntura, la inflación y la situación geopolítica también han influido en el precio de los insumos y el coste de transporte en todo el mundo, aunque en menor medida que en la campaña anterior. Por lo que la menor actividad de algunos de nuestros principales competidores en el mercado se ha debido mayormente a problemas productivos que han reducido las cantidades finales en el mercado y en menor medida a dificultades con la logística.

Por otra parte, la campaña 2022/23 ha sido la primera que se ha desarrollado desde que aprobase el tratamiento en frío como medida fitosanitaria para evitar la entrada de cítricos con presencia de la falsa polilla (Thaumatotibia leucotreta).

Sin duda, esta cuestión es muy positiva para el sector, principalmente para evitar la presencia de esta plaga en los cultivos españoles. Sin embargo, como  muestran los datos, no va a suponer grandes cambios en las cantidades importadas en el seno de la UE por parte de los países productores afectados, como Sudáfrica.

Todo ello nos lleva a la conclusión de que la rentabilidad en campo en 2022/23 está siendo más ajustada de lo estimado inicialmente, especialmente en naranja y en limón y en menor medida en mandarina que ha presentado mejor demanda, a pesar del buen comportamiento de los precios. Así como en la necesidad de seguir abordando los retos estructurales que presenta el sector para mantener el liderazgo en el mercado.

Fuente: Plataforma Tierra

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