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Frutas

Campaña de récord en el Valle del Jerte

La producción de cereza puede rondar este año los 35 millones de kilos, en una campaña en la que está faltando mano de obra.

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La presente campaña de la cereza apunta a récord de producción en Extremadura. La Agrupación de Cooperativas Valle del Jerte estima una cosecha de entre 20 y 22 millones de kilos, rondando así su máximo histórico. Este colectivo, que agrupa a unos 3.500 agricultores, supone un 65% de la producción de cereza de esta comarca cacereña. «Este lleva camino de ser un año récord. Solo queda que nos respete el tiempo, que se porte bien y no haya altas temperaturas ni lluvias», señala Emilio Sánchez Serrano, presidente de la agrupación. El granizo ya acabó con la producción de unas 150 hectáreas de cerezos en El Torno y Rebollar hace unas semanas.

Esta buena cosecha contrasta con la vivida en el 2016, cuando estas cooperativas recogieron apenas unos 12 millones de kilos. «Había mucha falta de cuajado y al final la campaña se quedó bastante escasa», resume Sánchez.

«El nivel de la producción es muy elevado, en cantidad y calidad», coincide Ernesto Agudiez, presidente de la Mancomunidad de Municipios del Valle del Jerte, quien destaca que, tras un abril muy seco, las lluvias caídas en mayo han permitido que la fruta «engordara mejor y estuviese más sana». «Puede ser una campaña muy buena, de unos 35 millones de kilos [en todo el valle]», agrega. El último informe de avance de superficies y producciones del Ministerio de Agricultura ha vuelto a situar a Extremadura como la primera región productora de cereza y guinda de España, tras haber perdido esta posición en 2016 a favor de Aragón.

La elevada producción, unida a la menor llegada de temporeros este año, han causado que se produzca una escasez de mano de obra para la recogida. «Hay problemas porque no se cuenta con suficiente gente para recolectar las cerezas», resalta Agudiez. Una situación que se agrava porque «están madurando todas las variedades a la vez». «Cuando una fruta está sobremadura ya no la puedes llevar a los mercados. A lo mejor no somos capaces de recogerla toda y tenemos que dejar parte de ella en el árbol», apostilla.

Este año se ha registrado en torno a «un 40%» de descenso en la cifra de trabajadores extranjeros, fundamentalmente rumanos, que habitualmente se desplazan hasta el valle para tomar parte en la campaña. «Las personas que venían otros años no lo han hecho este, no sabemos por qué», indica Emilio Sánchez. «Al final está entrando personal nacional para la recolección, pero mucha de la mano de obra es nueva, y cuesta un poco enseñarla», esgrime por su parte el responsable de la agrupación de cooperativas, quien añade que la falta de personal se extiende también a las labores de manipulación de la fruta en almacén, donde habitualmente «casi todo es mano de obra nacional». «También aquí hay escasez de currículum. No tenemos el número que quisiéramos. Una vez que agotemos las solicitudes tendremos que acudir al Inem, porque nos falta gente para trabajar», vaticina.

Sánchez también subraya la «preocupante» situación del mercado, con unos «precios en origen desastrosos», en niveles «mínimos, como nunca se han conocido». Una evolución condicionada, precisa, por unos «mercados que están ‘atascados’ con toda clase de fruta», por las buenas cosechas de este año.

Fuente: elperiodicoextremadura.com

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