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Variedades versátiles en todas las condiciones. SYNGENTA

Las líneas de mejora de tomate de Syngenta abordan múltiples frentes, pero todos se centran en una mayor adaptabilidad a las diferentes zonas de cultivo, climas y ciclos de plantación. A esta estrategia la han denominado Un País de Tomates 2.0. En esta dirección presentan el cherry Koshima (604029), el marmande Galadriel (MR16229) y el pera Dolmen (SD16517).

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Syngenta

El sector del tomate se enfrenta a una crisis de rentabilidad ocasionada por múltiples factores: alta competitividad de producciones de otros países, plagas conflictivas, el cambio climático, el aumento de costes… A esto se suman las nuevas demandas de cero residuo o bio que afectan a los sistemas de producción. Syngenta trabaja en buscar soluciones con un programa de desarrollo que afronta cualquier línea de mejora. “Resistencias, adaptabilidad, sabor, productividad, calibre… No hay ningún aspecto del tomate en el que no estemos trabajando”, declara Rafael Salinas, jefe de producto de tomate de la casa de semillas.

Entre los factores que más inciden en la situación actual del tomate se encuentra el cambio climático, que ha obligado a Syngenta a ofrecer variedades que destaquen por su gran versatilidad, con amplias ventanas comerciales y adaptadas a cualquier condición climática y fecha de cultivo. En esta línea, presentan como novedad para esta campaña el tomate tipo marmande Galadriel. “Su gran productividad se hace patente no solo en primavera y verano, sino también en invierno, cuando no hay excesiva luminosidad”, comenta Salinas.

«No hay ningún aspecto del tomate en el que no estemos trabajando»

En el segmento pera para exportación, cuentan con Dolmen, que destaca especialmente por su gran calibre, uno de los focos de investigación de Syngenta en esta tipología. Se adapta a cultivos de primavera-verano en malla en Murcia y trasplantes de principios de agosto en el Campo de Níjar (Almería).

Por último, la casa de semillas introduce esta campaña el cherry Koshima, que se adapta a cualquier mercado por sus características comerciales, así como para los agricultores, al ser todoterreno y altamente productivo.

Además, Syngenta continúa trabajando en otros frentes desarrollando material resistente al virus rugoso del tomate y en la diversificación en general del cultivo, porque “no creo que haya una única solución a la situación del tomate actual”, concluye Salinas.

GALADRIEL
• Tomate asurcado tipo marmande.
• Gran adaptabilidad a todos los ciclos.
• Fruto de color oscuro y forma acorazonada.
• Alta productividad.
• Resistencia al virus de la cuchara, nematodos, fusarium y Fulvia fulva.

DOLMEN
• Tomate pera calibre G.
• Forma ovalada, color rojo brillante.
• Amplio paquete de resistencias a enfermedades de suelo y virus de la cuchara.
• Se adapta a diferentes ciclos de cultivo.

KOSHIMA
• Tomate cherry redondo.
• Gran versatilidad en fechas de plantación y zonas.
• Alta productividad.
• Calibre uniforme durante todo el ciclo (25-28 mm de diámetro).
• Sabor dulce.

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