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Soluciones eficaces para el control biológico. BIOLINE IBERIA

Bioline Iberia lleva implementando programas de control integrado de plagas en cítricos desde hace más de quince años en colaboración con los distribuidores de la zona.

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Bioline Iberia

La situación cambiante de los registros de productos fitosanitarios permitidos para este tipo de cultivos obliga a las empresas de control biológico, enfocadas en un principio a los invernaderos, a dar soluciones y ofrecer estrategias de control de plagas con auxiliares beneficiosos en cultivos al aire libre como los cítricos.

A lo largo de estos años, se han ido desarrollando y poniendo a punto estrategias y protocolos para el control de las plagas de los cítricos. Bioline Iberia destaca por la innovación en sus formatos -adecuados para cada circunstancia- y sus sistemas de producción de insectos y ácaros beneficiosos. Además, su I+D se centra en las zonas específicas de cada cultivo, lo que permite brindar protocolos muy específicos en cada caso.

Las principales plagas que afectan a los cítricos son la araña roja y el cotonet, que en algunas zonas son un problema que se está agravando con los años, perjudicando a otros cultivos, como ocurre con el cotonet y su afección al arándano.

Para estas plagas, Bioline Iberia tiene unas estrategias y protocolos cuya eficacia va en aumento en aquellas empresas que se han decantado por esta opción. Para el control de dichas plagas se han introducido depredadores y parasitoides, como es el Californiline (Amblyseius californicus) en el caso de la araña roja, con un formato innovador para evitar la degradación del producto; y Anagyrline (Anagyrus pseudococci) y Cryptoline (Cryptolaemus montrouzieri) para el control del cotonet.

Control de araña roja
Las sueltas tempranas de Californiline son necesarias, pues, incluso con una incidencia baja, se puede introducir el depredador Amblyseius californicus, que se mantendrá en el cultivo alimentándose de otros insectos.

Otro gran remedio es el ácaro depredador Phytoline (Phytoseiulus persimilis), que se alimenta exclusivamente de araña, pero solo debe introducirse si las condiciones ambientales son las adecuadas. De ahí la importancia del conocimiento técnico del cultivo, de las plagas y sus auxiliares. La colocación de sobres se realiza normalmente en marzo, y dependiendo de si el cultivo es convencional o ecológico, habrá que saber qué tratamientos se han dado para otras plagas previas a la introducción de los auxiliares. Según su incidencia, puede haber una segunda suelta a finales de verano.

Control de cotonet
Previo a su introducción se realizan controles para ver cuándo es el momento idóneo de las sueltas del parasitoide Anagyrline, ya que deben iniciarse una vez detectada en el cultivo la presencia de cotonet, y éste debe estar en un determinado estadio para que la actuación del parasitoide sea lo más eficaz. En el caso de Cryptoline, éste se debe soltar en condiciones de fotoperiodo largo, pues su ciclo y su instalación son mucho más rápidos. La dosis de suelta dependerá de las condiciones del cultivo, de la variedad, el histórico de la parcela de incidencia de plaga, etc.

Otras plagas
Otras plagas que afectan a los cítricos son el piojo, Prays, ceratitis, pulgón o mosca blanca. La lucha biológica frente a algunas de ellas es eficaz y se están ajustando protocolos con auxiliares para su control biológico. En el caso de los pulgones, es muy efectiva la liberación de parasitoides como Aphiline (Aphidius colemani) o Erviline (Aphidius ervi), y depredadores como coccinélidos, tipo Adalia o Crisopas. Para esta plaga se puede hacer uso de plantas de cereal para reducir las dosis de suelta de parasitoides, aunque requieren de una buena formación para su uso. En el caso de la mosca blanca, se está soltando Starskii (Amblyseius swirskii), que ejerce un buen control.

En conclusión, un buen seguimiento del cultivo de cada finca y un asesoramiento adecuado hacen que el control de las plagas sea efectivo, siempre teniendo en cuenta el papel preventivo de los auxiliares y no abusar de los tratamientos químicos que sean necesarios.

Está demostrado que una buena utilización del control biológico y la disminución del uso de fitosanitarios fomenta la aparición natural de otros insectos auxiliares que ayudan al control de las plagas, consiguiendo un mejor equilibrio en el sistema.

Finalmente, el control biológico de las plagas hace que la agricultura sea más respetuosa con el medio ambiente, influyendo también en la salud del agricultor y finalmente en la obtención de una fruta más saludable y de mayor calidad.

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