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Sin sabor no hay futuro. UNICA

Es un factor clave para la supervivencia del tomate, al que desde Unica suman otro más: el ser ecológicos.

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tomate exportación Almería

La última campaña de tomate en Almería ha vuelto a evidenciar cómo la fuerte competencia de países terceros como Marruecos o Turquía, pero también Holanda o Bélgica pueden condicionar el desarrollo del ejercicio hasta el punto de mermar, una vez más, la rentabilidad de este producto. En ambos casos, la mano de obra es un factor clave, pero por razones totalmente opuestas.

En los países del sur, los costes laborales son mucho menores que en Almería, mientras que en Holanda son tan altos que están redirigiendo sus producciones hacia tipologías que conllevan menos trabajo y que producen durante todo el año, incluso en los meses de invierno, cuando la provincia solía convertirse en el principal proveedor europeo. Ahora, sin embargo, “en tipos como el tomate rama, Holanda y Bélgica tienen producción los doce meses”, nos explica Emilio Villegas, director comercial de Unica, quien apunta que, precisamente por ello, esta tipología pierde hectáreas campaña tras campaña en Almería. Lo mismo ocurre con los tomates sueltos, donde es imposible competir con los bajos precios que cada temporada imponen países como Marruecos.

Llegados a este punto, cabe preguntarse cómo puede la provincia revertir esta situación, a lo que Villegas responde que “con sabor y productos ecológicos”. “Si basamos nuestra competitividad en el volumen y el precio, el futuro del sector será corto”, lamenta.

En el caso de Unica, ya han dado los primeros pasos para hacer del tomate un cultivo rentable y, por ejemplo, han convertido el tomate pera, un tipo en auge, y las especialidades como el cherry pera rama en sus baluartes. Asimismo, y en respuesta a la tendencia al alza del consumo bio, crecen a buen ritmo en este segmento; de hecho, la próxima campaña prevén aumentar sus hectáreas en producción en Almería y la vecina provincia de Granada.

Para Villegas, que el tomate almeriense logre cambiar su rumbo requiere del compromiso de todo el sector, comercializadores y agricultores, que deben concienciarse sobre la importancia de sacrificar kilos en pos del sabor; de lo contrario los mercados realizarán su propia “selección natural” y, como afirmó Darwin en su día, solo los mejor adaptados seguirán adelante.

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