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Precocidad y sabor, la combinación perfecta. RAMIRO ARNEDO

La casa de semillas española Ramiro Arnedo ha incrementado sus esfuerzos en los programas de mejora varietal en melón Piel de Sapo y Amarillo para las zonas de Almería, Murcia y Castilla La Mancha.

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Ramiro Arnedo comienza a hacerse un hueco en un segmento tan atomizado como el del melón Piel de Sapo. Un mercado complicado, debido a la dificultad de satisfacer a todos los eslabones de la cadena agroalimentaria. Para ello, en el área de I+D de la compañía, se trabaja en desarrollar materiales con “excelente comportamiento” para toda la cadena.
Los primeros resultados de los programas ya se encuentran en el campo almeriense, se trata de dos variedades de melón Piel de Sapo: Valentín F1 y Mirambel F1. Ambas variedades están teniendo “un excelente comportamiento” en su primer año comercial, destaca Jorge Bervel, técnico de melón de Ramiro Arnedo. Las razones por las que estos materiales han tenido tan buena acogida han sido “su gran sabor, producción y poscosecha”.
Valentín F1 es un melón para ciclo temprano, plantaciones hasta finales de febrero, y que cuaja con facilidad. Además, destaca su uniformidad con calibres que van desde los 2,5 kilos hasta los 3,5 kg, lo que atrae mucho al productor que tiene un melón de calibre plus en un ciclo temprano. Llama la atención en esta variedad su escriturado intenso y, una vez abierto, su carne blanca y su buen comer que atrae a los marquistas.
Con un poco menos de calibre, la casa de semillas cuenta con Mirambel F1, para ciclo medio tardío, es decir, para fechas más primaverales. Esta variedad es ideal para la exportación por su gran conservación y además tiene grandes cualidades organolépticas, como un sabor muy dulce y calidad de carne.
Pero si los frutos de estas dos variedades son excelentes, las plantas no lo son menos. Ambas destacan por ser robustas de fácil manejo para los agricultores. Desde esta empresa familiar se es consciente de que para competir con las grandes multinacionales siempre hay que aportar un plus y eso se refleja en la obtención de plantas que “además, son resistentes al oídio”.

Juan Arias

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