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El control biológico en primavera, clave para interrumpir el ciclo de las plagas. KOPPERT

Desde Koppert recuerdan que la eficacia del control biológico está basada en su continuidad en el tiempo, de ahí que insistan en su uso también en los cultivos de melón y sandía.

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El control biológico en los cultivos de primavera es necesario para conseguir que se interrumpa el ciclo de vida de las plagas y garantizar que la próxima campaña pueda comenzar sin incidencias. Por el contrario, si cesan las sueltas de fauna auxiliar durante este tiempo, se consigue un efecto de desprotección del cultivo frente a las plagas y se pierde por completo la efectividad del control biológico realizado durante el invierno.
Koppert recomienda que la planificación de las sueltas continúe durante la producción de cultivos de temporada como el melón y la sandía, ya que la base que sustenta la eficacia del control biológico es su continuidad en el tiempo. Es muy importante tener en cuenta que las estrategias que mejor funcionan son aquellas que comienzan antes de que las plagas aparezcan. Por este motivo, la introducción de fauna auxiliar en los invernaderos tiene una finalidad preventiva en la mayoría de las ocasiones y ha de realizarse con la suficiente antelación, contando siempre con asesoramiento técnico cualificado.

“ Los enemigos naturales se alimentan y reproducen en los cultivos de primavera al mismo ritmo que el resto del año”

Existe la falsa creencia de que los enemigos naturales no se instalan bien en el cultivo de primavera, aunque la realidad demuestra todo lo contrario. En cuanto se liberan en el invernadero, se alimentan y reproducen al mismo ritmo que durante el resto del año, ya que la colocación de manta térmica o de otros elementos de control del clima de uso habitual hacen posible que los insectos beneficiosos desarrollen su ciclo de vida en las condiciones idóneas.

Eficacia contrastada
Actualmente, Koppert ofrece soluciones de control biológico para cada una de las plagas más importantes que afectan a los cultivos de primavera, como el pulgón, la araña roja, el trips, la oruga y la mosca blanca. Además de los enemigos naturales, el agricultor también tiene a su disposición microorganismos beneficiosos que desempeñan una importante labor, tanto en el suelo como en la parte aérea de la planta.
Inmediatamente después de hacer los trasplantes de primavera es recomendable, especialmente si se trata de un cultivo ecológico, aplicar el fungicida biológico Trianum® para fortalecer las raíces frente a posibles situaciones de estrés provocadas, por ejemplo, por la subida de las temperaturas. Otros microorganismos beneficiosos son los nematodos entomopatógenos para el control biológico de oruga, de fácil aplicación mediante pulverización y una eficacia muy elevada. Koppert comercializa estos nematodos con la marca Capsanem®.

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